Search This Blog

Friday, December 24, 2010

Feliz Año Nuevo. Eclesiastes 3

Cuantas cosas pasaron en el 2010. Cosas buenas y no tan buenas. Quizás no entendamos todo, pero dice la Biblia que a los que están en Cristo Jesús, todas las cosas obran para bien. El año pasado hubo tiempo de llorar, de curar, de pérdidas, pero también hubo tiempo de nacer. Tres bebitos en la iglesia y otros tantos nietos de los miembros de la misma, alegraron nuestros corazones. También hubo tiempo de edificar, nuestros matrimonios han sido bendecidos esta año, y también una nueva pareja celebró una nueva unión matrimonial. Hubo tiempo de abrazar y consolar al afligido, al que necesitó un brazo amigo. Hubo tiempo de buscar a Dios durante ayunos y oraciones; tiempo de guardar, las enseñanzas a través de las predicaciones, estudios bíblicos y de discipulado. Este año fue duro por varias cosas pero igualmente Dios nos ayudo para superar los momentos y seguir adelante. Y este año que recién empieza también tiene que tener tiempos de reír, de abrazar, de amar, de paz. Busquemos en nuestros corazones las lecciones aprendidas, las oportunidades que se nos presentaron y las que dejamos escapar. A veces la desesperación nos lleva a movernos sin pensar y dejamos de estar bajo la nube de su protección. El salmo 46:10 dice: “estad quietos y conoced que yo soy Dios”. Todo tiene su hora debajo del sol. Dentro de todo el alboroto de nuestras vidas tenemos que encontrar la parte positiva de nuestra existencia, y todo se logra cuando se lo comienza a ver con los ojos de Dios. Una canción dice: dame tus ojos quiero ver, y es a través de los ojos de Jesús como vemos las cosas distintas, confiando en su Palabra, en sus Promesas. No vale la pena llorar por lo que fue, porque ya es y lo que ha de ser fue ya; y Dios restaura lo que paso (Eclesiastés 3:15) Dios te bendiga. Marcelo Bustos

Thursday, December 23, 2010

Navidad Mateo 1: 18-25

Hay muchos que todavía dudan que si Jesús es el hijo de Dios, es un cuento o solo fue un buen predicador. Para sacarte las dudas, está la Biblia, en el verso 18 dice que el nacimiento de Jesús fue así y punto. En estas Navidades mientras algunos se van a preocupar por cuanto y donde comprar, algunos otros vamos a festejar el nacimiento del Hijo de Dios. Aunque la fecha exacta no se sabe, que bonito es que cada Diciembre podemos dedicarle un tiempo a recordar que nuestro Dios envió a su hijo al mundo para salvar al que estaba perdido (Juan 3:16). Muchos nos quedamos con el bebe del nacimiento o pesebre, pero si nos quedamos ahí nos perdemos a Jesús el hombre, al sanador, al predicador, al proveedor, al profeta. Si nos quedamos con Jesús el hombre nos perdemos la cruz. Ese sacrificio terrible al que voluntariamente y en obediencia al Padre el cómo cordero fue llevado al matadero sin decir palabra (Isaías 53:7). Para esa muerte el vino al mundo a nacer. Y si nos quedamos con el Jesús de la cruz, como muchos tienen en sus casas o la llevan colgada en el pecho, nos olvidamos de la resurrección. A través de la resurrección fue que se venció a la muerte del alma. La resurrección fue la llave que abrió la puerta a la vida eterna, por eso dice Jesús que el que cree en El tiene vida eterna (Juan 3:36). En estas Navidades no te olvides que festejamos el nacimiento de Jesús, o sea su cumpleaños. Y aparte de los regalos, las reuniones, la comida y todo lo que viene, no dejes sin invitar a Jesús a tu casa, a tu vida, a tu corazón. Porque no hay nada más feo que dejar a la razón de esta celebración afuera de la celebración. Sin Jesús no hubiera Navidad y todo esto no tendría sentido. Así que cuando prepares la mesa, se sienten los invitados, has una pausa y agradece a Dios que envió a su hijo para salvación de la humanidad. Dios te bendiga. Marcelo Bustos

Wednesday, December 1, 2010

Mateo 12: 9-14

¿Qué es más importante: la necesidad humana o la tradición? Parecería que para los fariseos, que eran los más “espirituales” ya que pasaban más tiempo leyendo las escrituras, era la tradición o lo que decía la ley. Los fariseos eran miembros de una antigua secta judía que aparentaba austeridad pero que en realidad no seguía el espíritu religioso, o sea pura cascara. Lamentablemente en la iglesia hoy día, todavía hay fariseos que amparados en su “señoría” en la iglesia pretenden se mas espirituales. En el versículo 8 Jesús proclamo ser más importante que la ley y estar por encima de ella. Para los fariseos eso era una herejía y entonces la sanación de esta persona pasaba a segundo plano. Pero la pregunta de Jesús en el versículo 12 los pone a pensar que ellos tampoco respetaban la ley si eso no les convenía. Perder una oveja se traducía a perder dinero y eso era más fuerte que la ley. Las reglas decían que se podía dar ayuda a la gente en el día de reposo siempre y cuando era cuestión de vida o muerte. Evidentemente este no era uno de esos casos, igualmente si Jesús esperaba un día, se sometería a su legalismo y daría a entender que las leyes egoístas eran iguales a las de Dios.
Dios es un Dios de personas y no de reglas. El tiempo más apropiado para ayudar a alguien es cuando lo necesita. Los fariseos habían puesto sus leyes por encima de la necesidad humana. Les importaba tanto que Jesús había roto la ley que no les importaba la mano seca de la persona. Los fariseos planearon la muerte de Jesús (v.14) porque estaban furiosos, Jesús había desacatado su autoridad públicamente en la sinagoga y había demostrado que eran más fieles a su sistema que a Dios. . ¿Qué piensa o qué actitud tiene usted? Si sus convicciones no le permiten ayudar a alguien, estas podrían estar no de acuerdo con la Palabra de Dios. No tenemos que permitir que los dogmas nos cieguen de las necesidades humanas. Dios te bendiga. Marcelo Bustos